16.10.05

Especies nocturnas (I)

Tiene narices el asunto. Cada fin de semana lo mismo y no deja de sorprenderme. ¿Qué a qué me refiero? Pues al hecho de ser acosada por ciertos especímenes en los bares (en la calle también, pero son más fugaces) los sábados por la noche, casi siempre después de la una de la mañana. La cosa tiene tela, porque cuando una no tiene el físico de la Naomi, ni la cara de la Kidman y, para más inri, viste como si acabase de salir del reformatorio, no deja de resultar impactante que haya quien considere una idea cojonuda entrarte “a ver si sale algo”. Basta con salir con un grupo de amigas y tomarse por ahí unos calimochos para ser centro de miradas y objeto de fichas. Años de observación me han permitido elaborar un riguroso estudio (jajaja) de los hombres que, copa en mano, se lanzan a la conquista cual kamikazes, siempre los fines de semana, siempre a horas intempestivas. Procedamos.

El Babas: sí, amig@s. Todos conocemos al babas de turno. Suele ser un chaval poco agraciado que se dedica a seguir con la mirada a cualquier fémina que tenga la desgracia de pasar por su lado. Hasta que decide sacar la artillería. Sus conversaciones son de todo tipo, siempre aburridísimas, y es capaz de contarte en menos de una hora sus años de colegio, sus estudios o trabajo, donde vive su madre y lo mucho que le gusta ir al Burger King. Cuidado. Apariencia inofensiva que aprovecha para meter una chapa de espanto. Normalmente escoge un momento de distracción para soltar un “me gustas” que te deja helada y con ganas de tener cinco piernas para correr más rápido en dirección opuesta a él.

El Jeta: este tío ha vivido mucho. Su técnica es entrarte sin ningún tipo de discrección, tocarte el culo si tiene oportunidad o lanzarse a por un beso sin venir a cuento. Su mayor riesgo es llevarse una bofetada (yo al menos he repartido un par). Pero hay quien cae si le sale bien la jugada. Ante el balance bofetada-rollo, no dudan en tirarse a la piscina con sus apuestas.

El Buho: permanece con la misma copa (suele ser whisky-algo, no me preguntes por qué) durante horas acodado en la barra hasta que encuentra a su víctima. Su ritual es mirarla durante un rato con cara de “ya eres mía, pequeña” hasta que decide acercarse y trata de convencer a la presa de lo afortunada debería sentirse por ser “la elegida”. Van de interesantes o atormentados. Se queda. Intenta acompañarte a casa. Si lo permites es como darle carta blanca. Suelen llamar el día después si has sido tan inepta como para darle tu número. Y llaman durante toda esa semana. Y la otra. Y la otra...

El Bécquer: roza la treintena. Apariencia de tío maduro. Camisa por dentro del pantalon con dos botones desabrochados. Se mueven en grupo. Forman un círculo en medio del bar y se giran cuando pasa alguna chica para retarse líricamente. “A mí me habían dicho que las flores no andan...” “Quien fuese copa para recibir esos besos” (Casos verídicos). Argh.

El Neng: nunca tienen más de 19 años. Es uno de esos raros especímenes que actúan en la calle. Peinado de cenicero y un montón de colorido en la ropa. Utilizan la “poesía callejera” a voz en grito para llamar la atención de las muchachas, y dicen cosas tan bonitas e inspiradas como “te comía hasta el bolso, morena” o “ven pa’ca que te viá dar carne en barra”. Si les miras, continúan el repertorio en grosería ascendente. Si no les miras, probablemente te insulten o griten “¡mira la estrecha!”. Son inofensivos. Pero se queda una con ganas de repartir palos o civismo. O las dos cosas a la vez.

El Medieval: te llegan noticias suyas porque al ir a pagar la cerveza te dicen “te invita ese de ahí”. Te saluda con una sonrisa y espera a que te acerques para no resultar pesado. Habla contigo del honor de la mujer y del poco respeto que hay hoy en día. Te trata como si de un momento a otro fueses a romperte y utiliza palabras como “princesa”, “virtud” y “hermosura”. Idealiza el amor hasta la náusea y te llevaría a casa en su corcel blanco si lo tuviese. Son una raza escasísima y buscan relaciones duraderas camino al altar. No apto para realistas ni pájaras.

Y con esto termino el análisis por hoy. Seguro que me dejo algún grupo, no dudeis en notificármelo y lo incluiré en la segunda parte del estudio. Y no, las mujeres en los bares los fines de semana no se salvan de ser etiquetadas. Así que prometo analizarlas en un post más adelante. Abracios per tutti. A pasarlo bien.

6 Comments:

Anonymous Anónimo dijo...

jejejejje cojonudo el estudio de los distintos tipos de babas k ahi en la cuidad,yo incluiria al borracho de turno, k pone su cabeza sobre tu hombro con el intento de hacer algo, pero ese intento es vano, puesto k lleva una peonza de ordago y ni sabe lo k hace, y ese es un claro ejemplo de babas en toda regla, porke mas de una vez he visto como se le caia semejante likido en algun hombro de alguuna chica, en fin algo muy desagradable, de todas formas a estos tipejos tan hormonalmente descontrolados habria k darles de comer aparte, y k fuesen a unas clases axe, como en el anuncio, jejejejeje, en fin k odio a esos tipejos don juanes k van de conkistadores y lo unico k conkistan son unas buenas bofetadas y unos bueno cortes por parte de las tias, y aki el menda lerenda es un tio, y nunca ha comprendido semejante comportamiento, puede ser porke yo haya sido siempre un corto pa estas cosas y mas timido k espinete intentandose enrollar con alguna de barrio sesamo (ida de olla particular k me caracteriza) juaass,en fin k un buen corte o una buena bofetada a tiempo nunca les viene mal a estos engendros de la naturaleza, yo siempre he sido k el respeto por encima de todo, y si es no, es k no, y no hay mas. saludos!!

KTULU

12:52 p. m.  
Blogger Trippy dijo...

Ktulu: por suerte, esos especímenes no componen todo el elenco de Pucela... (Lo de las babas en el hombro creo que también es caso verídico. Argh.)

Lord: ¡esa es la palabra! "Fauna". De todas formas podría contarte que me arrancaron de un tirón el cordón del cuello de cierta camiseta... y tampoco te sorprendería, ¿verdad? Muchos besazos y en cero coma compartimos gran pantalla (ganas mil).

12:10 a. m.  
Blogger Arcangel dijo...

Te falta ese que se te va acercando cada vez mas, y al final te agarra del cuello, y tu acabas con la espalda y el cuello destrozado de tanto inclinarte en sentido contrario.
Nota: Como norma general apestan a alcohol.

6:24 p. m.  
Blogger DaNy Arceo dijo...

No tengo mucho tiempo, a ver si mañana puedo seguir con este post q me ha molado.

En el último caso se da la esquiva que en Madrid se conoce como "Hacer la Cobra". A veces se trazan círculos lo cual aumenta la sensación viperina :)

En Madrid no somos tan malos. Me he kedado un regustillo amargo... tenemos pendiente una salida por la capital (bien es cierto q yo me siento más Coruñés que madrileño, pero bueno...).

ZaludoZ

7:19 p. m.  
Blogger DaNy Arceo dijo...

Lo prometido es deuda...

Si tuviera que definirme, creo que sería una especie de mezcla rara entre el búho, el Bécquer y el medieval.

Por estas razones:

El Buho: permanezco con diferentes copas (suele ser Brugal - cola, no me preguntes por qué) durante horas acodado en la barra. No busco víctimas. Pero me encanta mirar a la gente, y en especial, claro a las chicas guapas (qué bobada acabo de decir... soy un hombre de casi 29 heterosexual... es lo lógico).

El Bécquer: rozo la treintena. Punto. Apariencia de tío maduro (yo ni de coña). Camisa por dentro del pantalon con dos botones desabrochados (yo jamás). Se mueven en grupo (claro, tengo amigos). Acerca de los piropos... prefiero conversaciones de tinte más... elevado.

El Medieval: Hablo del honor a secas (si habéis visitado mi blog, sabréis que tengo un poco de debilidad por el Japón medieval y además, practico Kendo...). Con la edad que me gasto... no me molan, pero cada vez se tiende más a la relación larga y estable. ¡¡¡SE ACABAN LAS OPCIONES!!!

XDDDD

Bonita forma de autoridiculizarme... debería seguir este tratamiento un poco menos XD

9:58 a. m.  
Blogger El Mareo dijo...

Excelente, entré a tu blog buscando imágenes de un flotador (?) y terminé leyendo tu simpatiquísima exposición de por qué siempre ligar con desconocidos me ha parecido cosa de cretinos.
¿Empero, qué hacer? There´s only so much flirting you can do with your close ones...

¡Saludos desde México! ¿No es gracioso cómo nunca leemos blogs de otros países? ¿Por qué habríamos de hacerlo? No podremos ligarnos a nuestros interlocutores de otro continente...

Solicito un post sobre el ligue cibertrónico digitalespialidoso.

Jeje, los españoles hablan bien chistoso.

8:00 p. m.  

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